Jueves 25 de agosto, sobre las 03.00 am.
Por algún extraño motivo, esa noche la torre Agbar de Barcelona, que suele estar iluminada en un tono azul grisáceo uniforme, mucho menos intenso que en esta imagen, lucía una orgía de colores. Yo dormía muy cerca del enorme falo que alberga las oficinas de Aguas de Barcelona y, por algún motivo, me desperté en mitad de mi sueño y miré por la ventana.
El efecto de lo que ví, la habitualmente oscura noche barcelonesa corrompida por la belleza de esos colores, me entusiasmó como hacía tiempo nada lo conseguía. Es cierto que las condiciones de luz eran desastrosas, mi cámara es mediocre y mi mano inexperta, pero amo esta foto con locura.
Ojalá se repita pronto y yo pueda verlo.
A propósito, estoy convencido de que si James Murphy hubiera visto esa torre coloreada hace algunos meses, habría querido que figurara en el fantástico videoclip de Daft Punk Is Playing In My House (quicktime, streaming).
¿No es cierto?
No hay etiquetas para esta entrada.












¡Enhorabuena! Sin tomarlo ni beberlo has asistido al final del proyecto del gran falo. Ese era el objetivo de este edificio, intercalar el rojo y el azul simulando el agua fría y caliente, recuerda a que empresa pertenece y a que se dedican.
no estan buenos reeeeee cualquieraa