“Con el marketing hemos topado, amigo Sancho”.
No era muy difícil de imaginar que acabaría sucediendo, pero supongo que a todo el mundo le sorprende porque en el fondo tenemos tendencia a creer en la decencia de la cultura moderna. El caso es que no hay límites, todo se aprovecha. Todo vale cuando se trata de hacer publicidad. Lo último: aprovechar las máquinas que limpian las playas para dejar un mensajito en la arena, o varios…

Vía J. Sánchez.
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