Clap Your Hands Say Yeah!
Escucha esto! Clap Your Hands Say Yeah! - The Skin of My Yellow Country Teeth.mp3
En Nueva York suceden cosas inexplicables, sobre todo desde que se instauró la sociedad post 11s. En una ciudad tan grande es una buena idea subir al tejado de un rascacielos a respirar aire fresco y hacer yoga. En un lugar con 10.000 habitantes por quilómetro cuadrado pueden llegar a ocurrir cosas realmente extrañas.
Hace unas semanas cierta blogger española perdida en algún lugar de Europa enumeraba algunas de las prohibiciones más absurdas establecidas en la ciudad de Nueva York: desde lanzar una pelota a la cabeza de otro por diversión hasta llevar ropa demasiado ajustada (si se es mujer), pasando por bailar en un bar que no tiene licencia para ello.
Precisamente esta última norma (sumada a la tensión generada tras los atentados de 2001) provocó una serie de reacciones musicales surgidas en el corazón de la ciudad, todas muy distintas entre sí, pero que comparten un espíritu crítico hacia el ambiente establecido y un tono de reflexión sobre lo que el mundo está viviendo en los últimos tiempos. Estéticamente también reina la disparidad, pero se observa el denominador común de cierta intención de tomarse las cosas con energía, de querer prender una llama en el interior del oyente. Acercar el rock a las pistas de baile también suma puntos.
Suerte que la psicosis de la gran urbe no ha acabado prohibiendo el talento y el espírtu de autogestión. El caso de Clap Your Hands Say Yeah! es fascinante.

La banda graba un disco que acabará siendo el gran renovador de la tradición new age de la ciudad. Lo autoedita, pone en circulación algunas copias (pocas), y de repente Pitchforkmedia (lo más parecido a una vaca sagrada de la crítica musical en Internet, cada vez con más influencia en el mundo off-line) decide que Clap Your Hands Say Yeah, el debut de la banda, merece un puesto entre los mejores discos del año, le puntúa con la nota más alta y miles de internautas se lanzan a la búsqueda de unas canciones que prometen de verdad.

Con la expectación generada, sellos y distribuidaras de toda Europa entablan negociaciones con la banda para editar sus discos en sus respectivos paises. La banda evita la regrabación del álbum (suena muy lo-fi) y mantiene su versión autoeditada para ser distribuida por los países interesados. En España varios sellos se interesaron por el álbum, pero finalmente ha sido Sinnamon quien ha conseguido los derechos. Se espera para principios de 2006.
De momento, y para acabar de una vez por todas con toda esta palabrería, podemos comprarlo por Internet, o disfrutar de algunas de las muestras que hay en la blogosfera. Esta que les presento, The Skin of My Yellow Country Teeth, es de lo mejor que he oído en años.
Enlaces relacionados:
- sitio web de la banda
- crítica en Pitchforkmedia
- álbum en insound
El disco es bastante bueno, desde luego. Y lo dice una persona humana cuyos oídos no sintonizan nada, pero nada nada, con la forma americana de hacer música.
Yo fui de los que se lanzó de cabeza a bajarlo cuando la crítica de pitchforkmedia (aunque igual eso no debería decirlo…). Al final va a tener razón Chenoa y va a haber que prohibir internet!
Para mi tienen momnentos tanto americanos (Television, Velvet) como europeos. ¿Decimos que es un grupo new age con pretensiones vocales británicas?
A mí me vale…
El album es realmente bueno, como hacia años no se daba escuchaba de este lado del charco.