Jeremy Hermanns cuenta en su blog, con gran sangre fría y un pulso infalible, lo que vivió hace unos días cuando el fuselaje del avión en el que viajaba se abrió formándose un agujero considerable. Máscaras de oxígeno, despresurización, pánico y un blog como método para deshacerse del mal rollo.
Vía Microsiervos
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