Andaba leyendo el diario El Pais el pasado domingo por la tarde, café en una mano y cigarrillo de plástico en la otra, cuando al llegar a cierto punto de la sección de Opinión, a punto estuve de derramar el contenido de mi taza, primero por el susto recibido y segundo por el ataque de indignación que me produjo un artículo de opinión de Margarita Rivière llamado “Mutantes“.
Hace un par de años (quizá menos tiempo) habría sufrido un amago de infarto al corazón al leer algunas de las afirmaciones de la columna de Margarita, pero como uno va haciéndose mayor y comienza a reflexionar sobre su entorno en vez de poner el grito en el cielo a la primera de cambio, levanté una ceja y me pregunté en qué punto del proceso de autoreciclaje profesional se debió perder Rivière para olvidar algunos aspectos de vital importancia en el tema sobre el que opina.
Les he enlazado arriba el texto que me exaltó (un poquito), para que lo lean ustedes mismos, que me consta que son muy listos, pero de todos modos hago uso de mi derecho a cita para contestar a un par de párrafos (primero y último, respectivamente):
Buenas noticias para empezar el año: la cháchara planetaria va in crescendo con la imparable moda de los blogs, pero al menos hace poco ruido. Me explico: el delirio de esta incesante verborrea contemporánea -¿ganas de comunicarse o de exhibirse?- se produce en el espacio virtual de Internet. De momento, la revolución del blog es paralela a la del móvil y consolida el perfil de ese individuo permanentemente conectado no se sabe muy bien a qué, pero con el mero objetivo de existir en ese inabarcable mercado comunicativo. ¡Aquí estoy! ¡Leedme, miradme!, es el mantra del blogger. Mientras tanto, las prótesis electrónicas cambian las percepciones y los sentidos y reorganizan lo que, hasta ahora, hemos llamado experiencia humana. Vivimos en plena mutación.
En fin, vayamos por partes (no he visto muchas reacciones en la blogosfera, ¿soy el único al que le parece un artículo indigno, poco fiable y que abusa del desprecio gratuito?), alguien tiene que hacer el trabajo sucio:
Conversaciones políticas en la blogosfera norteamericana según Warren Sack
En primer lugar Rivière arranca el artículo despreciando la charla global, poniendo el diálogo multidireccional que se produce en Internet entre personas de todo el mundo a la altura del discurso de vendedor más chapucero sin previo aviso ni argumentación visible. En mi pueblo algo así siempre fue una opinión infundada, y nunca estuvo demasiado bien vista. De nuevo me asalta una duda: ¿qué se le pasa a alguien a la cabeza a la hora de faltar al respeto de un modo tan poco ortodoxo a un colectivo de personas? Además de merecer respeto por ser personas, algunas de ellas innovan en materia de comunicación (lo que les convierte en merecedoras de admiración).
En segundo lugar, aunque de perogrullo, es necesario explicar que generalmente un/a periodista cuenta con una notable capacidad observadora, mientras que Margarita Rivière evidencia una importante carencia al no percatarse de una de las normas más básicas que explican el comportamiento social en línea: la Red no es más que una proyección digital de la sociedad real, de modo que los comportamientos observados en Internet no difieren de los ya estudiados en cualquier sociedad. Con esto quiero decir que las ganas de llamar la atención, a las que Riviére se refiere en diversas ocasiones a lo largo de su columna, es algo que se registra tanto en el mundo on line como en el off line, y en ningún momento es un argumento de peso para desprestigiar a la comunidad blogger por el simple hecho de que no te agrade. Está claro que el 99% del contenido en los blogs no es de calidad, y eso es algo criticable. Pero lo mismo sucede en televisión, por ejemplo… y a nadie le escandaliza tanto.
En tercer lugar, Margarita vomita de forma autómata una serie de datos sobre número de blogs y audencias de los mismos creyendo que con ellos realiza una descripción fiel de la situación, pero se equivoca: todas las cifras son correctas, pero no implican, como ella infiere, que el descomunal incremento de blogs en el mundo derive en un naufragio de las cualidades comunicativas del hombre como especie que hace cada vez más y mejor uso de la tecnología. Todo lo contrario, existen tantos blogs en la Red como personas opinan en el mundo, de la misma forma que podemos encontrar tanta basura en los blogs como opiniones infundadas en la sociedad. Pero el modo de combatir la desinformación y la escasa calidad de lo que se expresa sin cuidar el fondo y las formas no es, como nuestra autora cree, la descalificación sistemática y el ataque a diestro y siniestro.
Alguien debería explicarle también a Margarita Rivière que la tecnología no es buena ni mala en sí misma, sino que toma posiciones según el uso que el hombre haga de ella y que, gracias al tremendo desarrollo tecnológico que estamos viviendo, han surgido fenómenos comunicativos tan interesantes como el periodismo ciudadano (Madrid, Londres y Nueva Orleans), el asociacionismo digital, los grandes recursos informacionales descentralizados y, por encima de todo, esa gran bendición para el hombre y sus necesidades comunicativas que es el hipertexto.
Precisamente por ese olvido de un fenómeno tan importante como el periodismo ciudadano (¿recuerdan aquellos bloggers norteamericanos explicando de primera mano y a pie de calle lo que estaba pensando en Nueva Orleans después del Katrina?), por esa falta de reconocimiento (me atrevería a decir que consicente) de un fenómeno que utliza el blog como herramienta y que ha permitido establecer canales de comunicación que no están condicionados por las corrientes oficiales y presentan una alternativa informacional a la ciudadanía (sobre todo teniendo en cuenta que la columna de opinión aparece en El País, un diario presuntamente independiente y por tanto afín a esos valores), me atrevo a hacer una recomendación a Margarita Rivière, aun siendo más periodista que servidor -por edad y experiencia laboral-: hágase con un blog, publique durante una temporada, lea otros, comente sus opiniones en ellos y cuando se haya convencido de sus palabras, lance su crítica más enérgica contra la blogosfera (se la merece), pero que sea con argumentos sostenibles.
Por favor.











Pues yo creo que no le falta un punto de razón. Lamentablemente, en esto hay mucho más de verborrea unidireccional (”mirad, mundo, qué cool soy, cuánto criterio tengo”, por ejemplo) que de verdadero intercambio de conocimiento.
Ala, ¡que me empiecen a caer los palos!.
Que no hombre, aquí no se pega a nadie. El caso es que yo también estoy de acuerdo con hay más paja que contenido interesante en la blogosfera, y que dado el escaso nivel de criterio que tiene la gente al publicar, como lector nos toca desarrollar un instinto de selección que nos permita leer en Internet sin perder (más) el tiempo. La cosa de la opinión esta, para mi, es otra: no se puede despotricar de la blogosfera sin argumentar y olvidando las partes importantes (y sobre todo, útiles), de esta… y menos siendo periodista
Cierto es su argumento, señor. Por un momento me temí que lo que Vd pretendía era publicar otro mensaje en el eterno hilo de “los periodistas no tienen ni idea de nada, los que tienen un blog, aunque no sepan ni escribir su nombre están reinventando el periodismo”.
¿Ya se ha acabado la discusión, entonces?. Pues vaya…
Es que no sé qué decirle para seguir discutiendo: ¿que lo importante no es tener una buena herramienta sino saber qué hacer con ella? ¿Qué opinará Nacho Vidal de todo esto?
Anda, ¿Nacho Vidal tiene blog?. ¿Alguien se atreve a aventurar un nombre para la criatura (el blog, no el Vidal)?
A esa señora le pagan por escribir. Podría decir que su artículo es un bazofia y una patraña. Y puedo decirlo porque me he gastado mi dinero en comprar el periódico en el que sale publicado su texto. He pagado por leerla!!!. Si a esa señora no le gusta mi blog, al que libremente accede, que no lo lea más, hay sitio para todo y todos en la red. Yo lo veo de cajón.
Chau.
Por supuesto hay sitio para todos, como debería haber sitio para un poco más de autocrítica. La blogosfera no va a mejorar el mundo, no va a revolucionar el periodismo, y no nos engañemos, no somos más que un atajo de personajes que se autoeditan.
¿Que ahora hay más información incontrolable a la que acceder?. Cierto, exactamente lo mismo que pasó cuando se inventó la imprenta o la radio. Pero no sirve de nada que se emita 1000 veces más si nadie escucha.
Sinceramente, no entiendo porqué nos tiene que molestar el que nos lo recuerden.
César: los bloggers somos efectivamente un atajo de personajes que se autoeditan, pero en primer lugar demostrarmos interés en contar cosas y en segundo idem, en ocasiones (contadas) suponemos un servicio de utilidad social. Sustituye blog por sms y verás que es la misma cantinela, se trata de usar la tecnología para plantar cara al mainstream informativo.
Sanatox: esta señora no lee blogs, eso es evidente. El pagar por un diario tampoco te da derecho a despotricar (que es precisamente lo que se le critica a esta señora): rajar a alguien no es malo (construye sociedad
), pero las cosas hay que argumentarlas…
(Más, más, más)…
Cierto, demostramos interés por contar cosas, es innegable, pero eso no nos debe dar derecho a pensar que somos intocables.
En cuanto a lo de plantar cara al mainstream informativo, ¿de verdad crees que tenemos tanta credibilidad?. ¿No te parece que pecamos de todo lo que se le pueda achacar al periodismo tradicional, pero multiplicado por mil? (para empezar, de algo que no sé muy bien lo que es cuando me atrevo a compararme con un redactor de El País, por ejemplo).
¿Inmediatez?. En eso no nos va a ganar nadie. Somos más que la plantilla de cualquier periódico, pero ¿credibilidad, imparcialidad?. De eso no nos sobra mucho ¿no?.
Ójala la blogosfera fuera el germen de la próxima revolución, pero me temo que ahora mismo está más cerca de ser el campo de tiro de unos cuantos egos que de cualquier otra noble tarea.
… sinceramente Dr. Gonzo, creo que tu calentamiento no está del todo justificado. Estoy por completo de acuerdo con el señor Tardáguila, con quien he charlado en alguna ocasión a este respecto: el primer pecado de la blogosfera es posiblemente la falta de humildad, la hinchazón del ego; es, en términos menos agresivos, o más eufemísticos, la consecuencia directa de la autoedición (creo que aquí está precisamente, como bien indica César, la clave del asunto). Cierto es que el flujo de información que genera el fenómeno blog es muy enriquecedor, pero no menos cierto es que el advenimiento de los gurús lo contamina considerablemente, y lo que es peor aún, a los seguidores de los mismos que son si cabe peores. No paro de observar multitud de blogs en los que los comentarios no son sino para adular, ensalzar, huntar de mantequilla, los puntos de vista expuestos por el autor, lo maravillosa que es su obra, lo que le quieren a uno… joder hay algunos que parecen verdaderas agencias matrimonaiales!!! … vamos que hay que ser un poco autocrítico, y ser más modesto. Me temo que el egocentrismo es una característica muy presente en este canal. Hay mucho autor de blog con una gran falta de cariño y de autoestima. Ojo, también los hay que no, pero no estaría mal dejarse de mirar el ombligo de vez en cuando. Vamos que parafreseando al Sr. Lobo en Pulp Fiction: ”Vale, dejemos de chuparnos las pollas”(o algo así). Saludos.
Mmm… aquí me toca diferir (o buscarme otra carrera). Allá voy!
A ver, para nada me refiero a los bloggers como personas que ejerzan una rigurosidad informativa, que tengan criterio para contrastar las informaciones ni, por tanto, mayor credibilidad que un diario. Lo único que digo, insisto, es que el blogger que cuenta algo que le pilla de cerca y que los medios de comunicación de masas también cuentan ofrece un punto de vista distinto al mainstream y que es necesario contemplar y respetar. Pero esto ya se ha demostrado varias veces en los últimos dos años.
De inmediatez, por supuesto, vamos sobraos… qué duda cabe. Y la blogosfera no es el germen de la próxima revolución, sino que es la extraña comunidad que está 1) incordiando a periodistas tradicionales 2) obligando a las empresas periodísticas a revisar sus modelos de negocio 3) generando nuevas formas de comunicación (no confundir con periodismo).
Desde luego que esto es un campo de egos más grande que el patatal del tio Pencho, pero si buscamos más alla de nuestro ombligo y apartamos la vista del del vecino, encontraremos formas de comunicación que si no son periodismo, al menos son perfectamende válidas para un segmento de público considerable, que utilizan el blog como herramienta: slashdot, boingboing, aquella web cuyo nombre no recuerdo y que se adelanta a todas las decisiones de Steve Jobs haciéndole imposible la vida, y así unas cuantas.
¿Cuáles la oportunidad para este tipo de sitios web? Pues precisamente se encuentra en el hecho de que cubren unos campos temáticos que en los diarios no existen, o en el mejor de los casos se tratan de forma muy frívola y por encima, más bien dañanándolos o haciéndoles un flaco favor.
Ala, ya me callo.
Señor Villa, no podría estar más de acuerdo con usted: dejemos de chuparnos las pollas y metámonos un poco de caña (al fin y al cabo es la forma de mejorar, corregir errores y suplir carencias), pero diantre… hagámoslo argumentando las cosas, que la crítica/pataleta no es constructiva!
Pero es que ése es precisamente el meollo de la cuestión. Es una forma de comunicación alternativa, distinta, diferente, como se quiera llamar, pero que no puede ni debe sustituir a las “tradicionales”. En el fondo todo esto me parece como lo que pasó hace 20 años con las radios pirata o con los fanzines. ¿Y qué pasó al final?. Los que de verdad eran buenos, y hacían bien lo que hacían pasaron a los medios tradicionales (o fueron fagocitados por ellos, según se mire).
Si hace falta que haya canales no controlados por nadie (en este caso el señor que se autoedita) también hace falta que los medios tradicionales sigan cumpliendo con su labor. ¿Que a veces se les ha sacado los colores?. Cierto, pero ¿no nos sacarían ellos a nosotros los colores más aún?.
Ni el vídeo mató a la estrella de la radio, ni el blogger puede pretender sustituir a las estrellas del periodismo.
Si al final no vamos a tener porqué reñir… en parte porque creo que hemos perdido el hilo de la discusión original hace tiempo ¿no?
… pues precisamente pienso que esto es lo que hace Margarita Rivière en su columna, argumentar una crítica que, bien leída, puede hacer bajar de su pedestal a muchos blogers… la utilización del sustantivo mutante no debería ser considerado ofensa: el cambio, la evolución y la independencia deberían ser motor de cualquier comunicación que se precie.
Pues ya volvemos al hilo, no se preocupe usted Sr. Tardáguila.
¿Qué Margarita Riviére argumenta? No puedo estar más en desacuerdo. Utiliza datos franceses para hablar de la blogosfera mundial, empieza hablando de cháchara planetaria, generaliza a cada línea, en definitiva, para mi despotrica contra algo que ni entiende, ni le gusta ni le ve utilidad. O como dice el post de arriba (que existe, oiga), que quizá no quiere ni reconocer…
Para mi el erorr de Riviére no es el decir “la blogosfera es basura”, sino el no fundamentar su opinión con hechos.
A propósito: ¿de quién narices era la versión spanish de Video Killed the Radio Star? Era malísima!
Pues de la versión no me acuerdo.
Sobre la Rivière, no creo que diga que la blogosfera es basura, sino más bien que gran parte de ella sí lo es (y eso puede o no ser cierto, y puede o no ser exagerado, pero hay que reconocerla que está en el buen camino).
¿Los datos?. Pues hombre, los números pueden demostrar cualquier cosa, así que no viene al caso darles demasiada importancia, pero no me parece demasiado arriesgado extrapolar los datos de Francia al resto de los países del entorno ¿no?.
Y en cuanto a la generalización, nosotros (y digo los que estamos ahora en este hilo comentando) la ganamos por goleada, ¿no?.
Retomando mi argumento, es cierto que hay gente muy inquieta con sentido crítico, con ganas de argumentar sus posturas, con sentido común, y con la que se podrá estar de acuerdo o no, pero a los que siempre hay que dar el beneficio de dedicarles algo de tiempo, como mínimo. Pero por cada uno de ellos, ¿cuántos hay a los que se podría abofetear por pedantes? ¿y cuánta información intrascendente (ejem, ejem) se genera?.
Repito, a lo mejor esta señora se ha pasado un cuadrito en su argumentación, pero no creo que vaya demasiado desencaminada.
Y yo ahora soy todo de Estíf…
¿y cual es tu contraargumento? ¿que utiliza datos referentes a Francia para generalizar? ¿los blogs franceses no son parte de la blogosfera? … de verdad creo que no es para tanto, es bueno escuchar voces discordantes, nadie ni nada es infalible…
y cambiando de tercio, no se si el Video Killed the Radio Star, pero el iPod con mando a distancia para sintonizar radio seguro que síiiiiiiiii!!!!!!
Por cierto, muy traído por los pelos, pero viene a cuento. Steve Jobs está anunciando una herramienta para manejar bitácoras en la nueva iLife.
¿No hace ya un tiempo que esto se está volviendo muy mainstream también?
A ver si anuncia el powerbook intel inside… snif…
joer unas horas más y escribís la Biblia aquí!!!.
¿aquí el tema de fondo cuál es? que los periodistas se sienten intimidados, acorbadados, ninguneados, nosequemas-ados por el fenómeno blog?. ¿se quejan de intrusismo? ¿se han dado cuenta que para narrar una noticia no hace falta ser periodista al igual que no es necesario ser informático para tener un blog?
Entiendo y comparto determinados aspectos de ambos puntos de vista, pero voy a tratar de mojarme
Pienso que, efectivamente en la blogosfera hay mucha paja (mental). Demasiada. Eso implica, como bien dice Carlos, que el lector frecuente de blogs desarrolle un instinto que le permita discriminar el contenido de calidad “usable” (por útil, válido, creíble, sensato, prudente…) del contenido de relleno que a menudo podemos encontrar en muchos de los Blogs con un punto “exhibicionista” que inundan la red. Como en la vida misma.
Por último, conviene señalar -y destacar-, la importancia de esta revolución. Porque no se trata de la simple traslación de una porción de la sociedad tecnología mediante, sino del fiel reflejo de la sociedad ‘off line’ del mundo cruel que nos ha tocado vivir, en el que podemos encontrar de todo. Y, como en la vida misma, en Internet -y en la blgosfera- podemos encontrar de todo para todos los gustos.
Un dato gravemente omitido por Rivière en su artículo: que también existe una porción de blogosfera que cumple con los criterios de calidad anteriormente mencionados, y que no sólo se retroalimentan entre sí, sino que además sirven como fuente de información para algunos medios, y me atrevería a sostener que determinados ‘Blogs’ de renombre, cuyos autores ya consolidados en el ámbito periodístico elevan la categoría webBlog a la dimensión de los medios de comunicación alternativos (parece que Rivière olvida también esta cuestión) también sirve de fuente para el diario en el que ostenta el privilegio de escribir su columna de opinión, para más señas. Y es que, definitivamente, no se debe omitir parcialmente información de forma *interesada*. Porque, yo me pregunto: ¿que interés podría tener la autora del citado artículo para omitir información? ninguno, claro, se dirán ustedes…pues o eso, o se trata de una profesional de dudosa profesionalidad, valga la redundancia.
El periodismo espeso, y la información clara. ¡Así me lo aprendí yo! saludetes,
t.
Toda la blogosfera para los ricos!
Dejaros de lamentaciones, chavales. Lo que tenéis que hacer es mandarnos una nota de prensa rellenada con las instrucciones de uso, el software necesario y hasta los contenidos acabados (como hacen las empresas serias) para que los legítimos detentadores de la palabra y las ideas podamos tener nuestro propio blog sin esfuerzo. Entonces y sólo entonces cantaremos loas a la blogosfera en nuestras columnas de opinión. Y es que el protagonismo habrá regresado al punto de donde no debería haberse ido nunca: al inmenso ego de niños y niñas de papa que siempre fuimos. A ver si os enteràis! Sólo nosotros, ya seamos los periodistas profesionales que militamos en los medios del odio, o los que chupamos de la teta socialista desde que palmó el marido de la Collares, estamos legitimados para expresar ideas propias (y especialmente ajenas) en voz alta. Pues que os creáis! Y ya estáis tardando mucho en servirnos el blog y las pastas!
Señores no se enfaden pero volvemos al jodido tema de siempre “la puta censura de mierda”.
Que más da lo que cada uno quiera escribir en su blog, ¿no es libre?, ¿no puede hacer lo que le de la gana?, años luchando y muriendo gente por conseguir la libertad de expresión y aparece un medio, recurso o herramienta llámenlo como quieran, para poder expresar nuestras propias opiniones y comenzamos a ponerles “peros” por un artículo que ha escrito una tal Margarita Rivière, que al igual que nosotros está expresando su opinión, ¿por qué tanta polémica?, no es eso lo que hemos ido buscando tanto tiempo.
En cuanto al tema de que el blog es o ha sido una revolución, ahí señores, debo dar la razón. Aún pueden que no se hayan dado cuenta y quizás sigamos muchos años cuestionandonos si lo que se publica es de calidad o no, lo importanate que es cada vez más gente haga lo que nosotros. Se conviertan en activos y no en un simple receptor pasivo que empapa y no desembucha, lo importante es opinar por muy grande que sea la chorrada que vayas a soltar porque ahí está la cuestión, señores, la verdadera información (o la más cercana a ella) se construye gracias a la gran variedad de fuentes y opiniones públicas que podamos concentrar.
Escuraninxols, qué nombre propones para esa figura del “negro blogger”?
Golfa: no creo que haya censura por aquí, sólo ganas de debatir, analizar las cosas y ver en qué se pueden mejorar
(a ver si actualizamos, por cierto
)
DrGonzo: Toda esa palabrería es puro comercio proyectado en tus propios intereses, yo también aprendí en el mismo lugar que tú a llevar la contraria para dinamizar un foro y obtener popularidad.
Y en cuanto a actualizar: repito cada unos hace lo que le sale de los… ahá…
Ay, cómo me gusta poner en práctica lo que nos enseñaron ¿en el cole?
Creo que te equivocas, no busco la polémica, sino el debate. Mis intereses van un poco más allá que las visitas que pueda tener este blog o los comentarios de este post, miro más por el desarollo de cierto campo profesional que tú bien conoces
Vienes esta noche? Actualiza, mangurriana!!