Es curioso, llevo dos meses con los nervios destrozados por culpa de las máquinas. La del curro era una especie de cacharro con 256mb de RAM que me sacaba de quicio cada vez que tenía que abrir cualquier programa (o sea, a diario), y la de casa (un hp compaq nx9010 que quiero quitar de mi vista lo más rápido posible, a pesar de que le haré un merecido homenaje antes de despedirme) no aguanta más de 10 minutos sin que se le caliente la boca (o lo que fuera) y empiece a quejarse en voz alta.
Y lo curioso es que la misma semana que decido comprar un portátil que sustituya al viejo Jacko, vienen los de la compañía cosmodemónica y me ponen un sobremesa nuevo. Qué bonito es, qué gusto da tener un monitor de 17 pulgadas en posición vertical.
Sobre el cambio de laptop (que se hará efectivo el viernes), tengo algo que decir. Lo siento, señor Tardáguila (y demás miembros de la secta), al final no me paso a Mac, me voy a por el Packard Bell Easynote A7742, que me sale decente de precio, es realmente portátil y no es demasiado feo. El cambio que si haré consiste en saltar de Echo Audio a M-audio en materia de tarjetas de sonido, pero ya me explicaré más y mejor.
Encima me he cortado el pelo. Ya sólo me falta cambiar de contrato de trabajo y dejar de fumar del todo: risas y aplausos.
Mis entradas esta semana están siendo de auténtica pena, pero es que no tengo tiempo para navegar como me gustaría. Además, el poco que tengo lo empleo en leer la autobiografía de Charles Mingus que me prestó mi jefe (un señor muy serio y respetable que me dio un susto de muerte el día que me dijo “hombre, contigo quería hablar yo, a ti que te gusta lo gonzo…“): Beneath the Underdog.
Eso sí, me voy a marcar una retahila de enlaces que no se la salta un galgo. Allá vamos:
Finalmente les aviso: Mosaic no ha salido pero saldrá pronto. Viene cargadito de cosas interesantes: por un lado entrevistamos a Pere Soldevila (gerente de la Galería de Arte Metropolitana Barcelona) y a Oscar Abril Ascaso (co-comisario de Sonar y progamador del Centro de Arte Santa Monica) , que nos hablan largo y tendido sobre lo que es y lo que no es arte digital y nos cuentan cómo está el colacao. Por el otro David Domingo (Alegre, que no Santamaría) se marca un repaso a la historia del demoscene que te hace saltar las lágrimas a poco que superes los 25 años de edad.
Hala, a trabajar zanguangazos.
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Vaya, tenía preparados un virgen y una virgen para el sacrificio ritual de bienvenida… en fin, espero que se les ocurra algo con lo que entretenerse.
Por cierto, hablando de emo, igual le ve Vd la gracia a esto:
http://headrush.typepad.com/creating_passionate_users/2006/04/announcing_the_.html
O a lo mejor para que haga gracia hay que ser de la otra secta, la de los programeitors…
O haberse metido Microsiervos en vena. Madre mía. cómo está el patio…