En el mundo de la producción musical, la lista de requerimientos técnicos e instrumentos de una banda se conoce como rider, mientras que la lista de comida, bebida y otros elementos de catering se conoce como hospitality rider. Según qué manager o banda te toque… te toca discutir si no obtienen todo lo que aparecía en la lista.
Está el caso del manager condescendiente, no diré nombres, que tiene a su cargo una banda de las que tienen muy buena prensa pero sólo un disco en la calle y, ante el excitante futuro de sus chicos, se cree con derecho a jugar a ser Dios. Son los que te hablan con un horrible acento de Manchester (por decir una ciudad donde se hable mal el inglés) y te ponen cara de indignación cuando se dan cuenta de que tú, siendo español, necesitas unos segundos de reacción para tratar de figurarte qué narices ha dicho el tío. Son los mismos que te montan un pollo de mucho cuidado porque al llegar al camerino no está toda la comida preparada, son los mismos que, una vez has removido cielo y tierra para conseguir un poco de mantequilla, se largan de paseo y vuelven sólo cuando la mantequilla se ha derretido.
En realidad son tonterías y acaban solucionándose con dos palmaditas en la espalda y unas risas. Pero hay bandas que tienen otro nivel, no cabe la menor duda que además tienen mucho más derecho a ello. Por ejemplo, las bandas que llevan treinta años a sus espaldas y no están dispuestas a ceder ni un ápice en sus peticiones (esto es un clásico, son las que te marean con las toallas: unos las quieren nuevas, pero lavadas y otros nuevas pero sin lavar, y otros las quieren con varios usos para que estén suavecitas). Es el caso, por ejemplo, de Iggy Pop & The Stooges. Toda una formación pionera que, si bien desconozco su política toallera, son unos cracks de mucho cuidado a la hora de establecer peticiones formales. Digo que son unos cracks porque, sobre todo en el aspecto técnico, intentan argumentar sus peticiones con una buena dosis de humor y acidez. Todo este rollo lo cuento porque me he encontrado con un rider de los Stooges que no tiene desperdicio. Aparentemente está escrito por Jos Grain, roadie de la banda. Contiene algunas perlas como la siguiente, que traduzco para su disfrute, amigos:
Necesitamos: un (1) técnico de monitores que no le tenga miedo a la muerte. (Estoy bromeando … ¿o estoy?). También debe saber algo sobre monitores, esto puede parecer un poco obvio, pero creedme. En Santiago de Compostela, en Galicia, norte de España, parecen pensar -si ignoran los riders como este, nos dejan a un hippie gordo y con barba que no tiene ni puta idea de equalizar, unas cuñas de monitor que estarían mejor sujetando puertas y un puñado de stage managers. mirones y promotores que gritan mucho- es lo mismo que conseguir todo lo necesario que una banda necesita para dar un concierto lo mejor que pueda. Y que si niegan que sus aparatos no funcionan, de repente, se volverán buenos.
Sólo me gustaría decir que la próxima vez que contraten a los Stooges para el festival, apareceré con unos cuantos huevos, un pequeño vibrador azul con un delfín balanceándose en la punta, una enciclopedia bien gastada sin el tomo e-g y un destornillador que accidentalmente cayó en el váter. Y entonces, cuando me digan: “eso no son los Stooges”, yo les diré “si que son”, me dirán “no lo son” y yo les responderé “que si que son”. Ya veréis como les gusta, a los hijos deputa”
Hasta aquí la traducción de la parte gallega del rider, les recomiendo que se lo lean enterito











El grupo del manager exigente qeu no te escupe de milagro yo me aventuro a adivinar que eran los babysambles y seguro que no ando lejos….
Las ultimas peticiones que he oido yo han sido las de u dj aleman bien conocido…dos putas y unos cuantos gramos de farlopa