Nacho Escolar se marcha de vacaciones y asegura tener la sana intención de desintoxicarse de lo digital al menos hasta el día 15 de octubre. El hombre va a cortar por lo sano, sin portátil, sin trabajo, sin noticias… sin nada que le obligue a teclear más que un codigo PIN en un cajero por allí o un número de teléfono por aquí. Pero hay un problema, el hombre es autor de uno de los cinco blogs más leídos en España… y no es muy sano para el ritmo de visitas que durante quince días no se publique nada en Escolar.net. Quince días nos parecen insuficientes cuando se trata de nuestras vacaciones, pero en Internet es un montón de tiempo y pueden ocurrir muchas cosas, por eso el periodista y blogger ha decidido invitar a sus compañeros de medio (me refiero al blog) para que escriban en él durante estos días, en total participarán doce autores, algunos más conocidos que otros, que prometen mantener el blog calentito. Desde el periodista Íñigo Sáenz de Ugarte hasta el escritor Hernán Casciari, pasando por su propio padre y otros colegas de profesión. Parece que el ritmo de actualización será frenético, ayer fue sábado, un día no muy activo para la comunidad blogger, y fueron siete los posts publicados, siete. Interesante experimento.
No hay etiquetas para esta entrada.










Y si de repente los que suplantan al suplantado lo hacen mejor que el suplantado mismo. Nacho construiría otro blog, totalmente distinto, pero con muchísima audiencia, recopilaría a otros colaboradores y se iría de nuevo de vacaciones en octubre del 2007. Nachología (wikipedia): ciencia dedicada a la investigación de cómo Nacho Escolar llenó la red de blogs. Conocí a Nacho Escolar hace varios años, en un sitio tan peculiar como desconocido: Palencia (no me pregunten qué hacía yo allí) cuando formaba parte de una banda que elogiaba el teckggnopop y la tortilla de patata. Hablé con él un buen rato. Nada que ver lo que era Nacho con lo que la banda me pareció. Desde ese Nacho hasta este Nacho.net ha habido una proyección con resultado predecible y lógico. Y me alegré mucho al principio, pero ya me cansa ahora. Hay cosas que en aquel momento hacía y reivindicaba (y me gustaban y sorprendían) y que ahora ya no hace (con tanta libertad) ni puede reivindicar. Nacho sigue mordiéndote la lengua. Me hace gracia tanto politicocorectismo apropiado a lo progresista ortodoxo. Y toma allá. Y PD: pero Nacho es un buen tío.